Pinturas que reúnen la calidad del oficio de un artista clásico junto a la más alta velocidad y movimiento posible de luces y colores que parecen venir de un letrero de leds infinitos.
El placentero anonimato de nuestras megalópolis visto por un voyeur que robó microinstantes anónimos en Buenos Aires, Londres, Madrid y Barcelona.
Calidad de obra, contemporaneidad de la mirada y un shock ante la imagen, como el que podemos sentir si mezclamos un instante en un tren de alta velocidad japonés, un piquete porteño y un rato de surfing virtual con veinte ventanas abiertas a la vez.
Damián Masotta, Diciembre 2010
IGNACIO SOSA
Sociedad Anónima
2 de diciembre de 2010 a 15 de febrero de 2011 December 2nd, 2010 to February 15th, 2011