Un canto, una sonrisa y un estrépito.
Nuestra reflexión desencadena en una avalancha incontenible y feliz.
Amistosos y a una velocidad feroz, estamos llegando.
Preparados, clamorosos y pensativos.
En la brisa escuchamos todos al unísono
una palabra que nos colma el espíritu,
La palabra SÍ.
--------------------------Cotelito

Partir del sí como actitud vital es una postura existencial, una forma de estar en el mundo. Apostar es pensar que saldremos del casino transformados en millonarios, los bolsillos llenos. Decir sí es construir a partir de una actitud que provoca desde el optimismo, desde la esperanza de lo que crece.

Pintar siempre ha sido una actividad positiva, en el sentido de que es una construcción hacia adelante, un caminar haciendo camino, desmalezando para avanzar, conquistando con estrépito, con ruido, con dolor, con energía sexual desplegada. Lo joven por definición es lo que nace y arrasa, la vida siempre arrasa, se impone, es su esencia, crece y cubre, inunda y fecunda.

El arte no tiene edad pero los artistas sí. Los dieciséis artistas que conforman AVALANCHA tienen entre 20 y 30 años, la sociedad del consumo los cataloga como jóvenes, los trata como no adultos, los considera adolescentes, eso parece que es conveniente seguramente para algo. Esta sociedad tiene sus reglas. Pero el arte, aunque éste no esté desconectado del mercado, tiene otras más: la obra puede ser mirada sin considerarse al artista, vale por sí misma, una obra puede ser una gran obra más allá de la edad de su autor, de su formación, de su recorrido. Al mirar una obra todo es secundario, ella debe hablar sola. Decir arte joven, lugar joven, sitio joven, es discriminar, separar por alguna razón. No hay inocencia en eso, hay prejuicio, hay desvalorización. Los seres humanos siempre catalogamos todo en formas preconcebidas y el mundo artístico no es siempre tan creativo ni abierto como podría esperarse, en el hoy está de moda hablar de arte joven. Es más cómodo pensar a cierta gente como joven, a otra como adulta, a otra como vieja, ubicar lo que no es ubicable: el ser humano viviendo.

Avalancha no es arte joven , es arte de personas de menos de 30 años, que en muchos casos trabajan en la investigación artística desde hace más de 10, son adultos jóvenes que fueron reunidos porque pintan. Y porque lo hacen bien. Y lo hacen a la manera de su generación, tienen sus códigos, sus motivaciones, sus lenguajes, sus tipos de vínculos. Sus obras hablan de ellos, de sus vidas, de sus miradas del mundo. Hay características presentes que se pueden atisbar: son obras individuales pero que al serlo no dejan de mirar a los demás, parecen no sentirse en deuda con nadie que haya estado antes que ellos, son obras de observadores ácidos que también son consumidores natos y que parecen ser ingenuos ante ciertas realidades, aunque no lo son. No tienen discursos demasiado complicados, recurren a su imaginario personal o colectivo para decir lo que quieren decir. Aparecen así sus mundos y nos abren camino para empezar a comprender. El color es el sello de la pintura que está presente con la luz propia de la época digital, ellos conocieron los colores a través de una pantalla de TV o de un monitor de computadora. El color es entonces color luz, color de bits. A la vez pintan y parecen estar visitando a grandes maestros, como en un imaginario viaje en el viejo túnel del tiempo, entran y salen de talleres de todas las épocas y se les mezcla el olor a trementina con el diseño de sus fotologs, esos diarios cibernéticos que los muestran en aquellos rincones que ellos quieren que se los vea. Y de un modo esquizofrénicamente post-post moderno ellos pueden apelar a todo y van eligiendo, devorando y antropofagiando cualquier cosa, cualquier estímulo, cualquier tendencia de cualquier época. Vomitan lo suyo sin miedo y se agrupan, se miran, se tocan, se mezclan, se separan y se saben unos y muchos. Sus obras los distinguen y los conglomeran, porque hablan de su época que es el hoy, donde la lucha es por intentar ser sin alejarse, sin perderse, poder decir sí y poder decir yo entre medio de la muchedumbre que marcha acelerada con los oídos inyectados por sus ipods.

La mirada que se pierde entre lo múltiple ¿podrá ver lo que es uno?

Desplazarse como avalancha por la vida, irrumpir con la fuerza incontenible de lo que se es, sin escuchar nada más que los propios deseos, dejando que la fuerza de lo que es esencial circule, caiga y arrase lo que sea.

Damián Masotta

 

 

ANDRÉS AIZICOVICH, GALA BERGER, ANDRÉS BISSERIER, COTELITO PAULA DURÓ, DELFINA ESTRADA, MERCEDES FERGNANI
AGUSTÍN FERNÁNDEZ, GIMENA MACRI, RODOLFO MARQUÉS
PABLO MENDES, NICOLÁS OZUNA, JUAN IGNACIO REOS, ANA SOLER SILVINA WERNICKE, ROSARIO ZORRAQUIN
Avalancha

7 de marzo de 2008 a 29 de marzo de 2008
March 7th, 2008 to March 29th, 2008




 

 



 
© 2007. MasottaTorres